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miércoles, 3 de octubre de 2012

Tranvía de la Carrera Séptima: Un corredor verde que hace parte de una solución integral para la ciudad


Escrito por: Omar Augusto Ferreira Rey

El Tranvía en la Carrera Séptima  no será comprendido como una solución al transporte público de la ciudad, si no se le concibe como parte de una solución global mucho más amplia que incluya un metro subterráneo y varias líneas adicionales de Transmilenio, además de ciclo rutas y vías peatonales. En efecto, el corredor oriental de Bogotá requiere, además de la actual línea de Transmilenio por la Caracas, de un Tranvía paralelo a lo largo de la Carrera Séptima que asuma parte de la sobredemanda existente y morigere la actual situación que vive dicho Corredor. Esto significaría que de los actuales 56.000 pasajeros hora/sentido que carga el Sistema Transmilenio, pase a asumir 44.000 pasajeros hora/sentido, cifra acorde con un sistema más favorable y cómodo para los usuarios bogotanos. Se podrá entonces evitar el creciente colapso de la Caracas.

No obstante lo anterior, no es suficiente considerar que el Tranvía de la Carrera Séptima sea el único aporte en infraestructura que requiere la ciudad para asumir la demanda de pasajeros existente actualmente. Tal vez lo más importante de este modo férreo sea su papel de liderazgo en la transformación de la Carrera Séptima y en el ordenamiento de Chapinero y parte del centro de la ciudad. Se requiere entonces, una política de integración de los distintos modos como bien lo exige el desarrollo de una ciudad moderna como lo es Bogotá. En este sentido, la APP de Iniciativa Privada tiene la gran ventaja de proponer que el costado oriental de dicha vía, se dedique casi en su totalidad a crear un corredor verde por el que transite el Tranvía. Se permite entonces que dicho corredor se transforme en "verde" y coexista  con una ciclo vía con espacios generosos para los peatones. Lo anterior debido a que los tranvías permiten que a su alrededor transiten ciclistas y peatones sin mayor dificultad, por su naturaleza amigable e integrada con la ciudad y su entorno.

Lo señalado anteriormente constituye un cambio sustancial que permitirá que la Carrera Séptima recupere algo de su pasado de calle real, como corredor emblemático dentro del Distrito Capital. Por lo pronto, si bien no podrá hacerse equivalente a corredores tales como el paseo de la reforma, nueve de julio o los campos elíseos, si permite que esta obra haga de la Carrera Séptima el lugar más moderno y hermoso de la ciudad. Todo lo señalado es posible sin que el Distrito o la Nación gasten un solo peso. El titular de la iniciativa privada ha comprendido que sin el aporte de empresas privadas al desarrollo sostenible de la ciudad sus propias inversiones no tienen futuro. Los dineros públicos deben orientarse a enfrentar el gigantesco reto educativo y de salud, sin los cuales no habrá igualdad. Por lo pronto, permítase a los ciudadanos la ejecución de este proyecto de Tranvía, un ejercicio estético que Bogotá reclama con urgencia.

lunes, 17 de septiembre de 2012

EL TRANVIA DE LA SEPTIMA: NECESIDAD ESTETICA CIUDADANA


Escrito por Omar Ferreira




Frente a los últimos inconvenientes insinuados en los medios respecto de la implementación del Proyecto de Tranvía de la Carrera Séptima, por demás inexistentes, es válido indicar que dichas declaraciones son erróneas.

Se dice que el Sistema Integrado de Transporte Público – SITP se vería afectado y que la Iniciativa Privada modificaría el contrato de obra para la adecuación de la Carrera Séptima al Sistema Transmilenio. No obstante, el marco jurídico parece hallarle la razón al señor Alcalde, quien respecto de éste asunto tiene la razón.

Los contratos de SITP previeron la entrada de otros modos, como el férreo, y por lo tanto los contratistas asumen tales consecuencias. No podría ser de otro modo. La ciudad no puede pensar que su progreso esta endosado a los propietarios de los buses y que estos deben ser indemnizados con ocasión de la eventual afectación que ocasione la construcción del Tranvía en la emblemática Carrera Séptima.

De otro lado, el contrato de adecuación de la Carrera Séptima está en cabeza de un socio de la Iniciativa Privada, que no solicitó recursos públicos, lo que permite una solución rápida a los inconvenientes de movilidad de dicho corredor. Lo que sugiere entonces el sentido común es dar solución a dicho contrato y permitir que los titulares de la Iniciativa Privada construyan la vía de conformidad con las necesidades de la ciudad, y en tal sentido, que la Administración Distrital omita el desembolso de recursos públicos tan importantes para labores sociales.

La Carrera Séptima merece un cambio estético extremo y los bogotanos o quienes habitan la ciudad, están de acuerdo.

La Séptima entonces debería ser un corredor verde por el que transite un Tranvía de las mismas calidades que los que transitan por las principales capitales del mundo. Una solución con buses contribuiría a aumentar su fealdad e impediría innovación acorde con los modelos de la modernidad. Bogotá merece entonces una oportunidad estética.